viernes, 21 de febrero de 2020

Yemen ataca con drones al corazón del petróleo saudí, Aramco

El Ejército yemení vuelve a atacar con misiles y drones la petrolera saudí Aramco en represalia por crímenes de la coalición liderada por Arabia Saudí en Yemen.

El portavoz de las Fuerzas Armadas de Yemen, Yahya Sari, ha detallado que el ataque se realizó en la madrugada de este viernes cuando lanzaron dos misiles táctico modelo Quds, doce aviones no tripulados (drones) tipo Samad-3, y un misil de medio alcance modelo Zolfaqar, todo de fabricación propia.

Los misiles y aviones teledirigidos yemeníes tenían como objetivo la estatal petrolera saudí Aramco, así como otros “blancos sensibles” y un terminal petrolero cerca de la ciudad saudí de Yanbu, en el oeste del reino árabe y la costa del mar Rojo.

El vocero castrense, citado por la televisión por satélite yemení Al Masirah, ha asegurado que todos los proyectiles “dieron con precisión” al objetivo marcado.

Sari, al bautizar el ataque como la “tercera operación de disuasión”, ha subrayado el “legítimo” derecho de su país a responder a los crímenes y bombardeos que comete el régimen saudí y sus aliados en la guerra contra Yemen, comenzada en marzo de 2015.

El ataque con misiles viene después de que el Ministerio de Sanidad yemení reportara que unas 35 personas, incluidos 26 niños, murieron en los bombardeos saudíes del pasado 15 de febrero en la provincia de Al-Yauf, norte de Yemen y fronteriza con Arabia Saudí.

“Advertimos al régimen saudí de que en caso de continuar sus agresiones y el asedio de nuestro país, sufrirán certeros y dolorosos golpes”, ha recalcado el portavoz de las Fuerzas Armadas yemeníes.

Desde el comienzo de la ilegal campaña de bombardeos saudíes contra Yemen con el objetivo de restaurar en el poder al expresidente fugitivo yemení Abdu Rabu Mansur Hadi, las instalaciones petroleras saudíes se han convertido en un objetivo de misiles yemeníes.

El 14 de septiembre de 2019, el Ejército yemení, respaldado por el movimiento popular Ansarolá, atacó con 10 aviones no tripulados dos instalaciones petrolíferas de la petrolera estatal Aramco y provocó la suspensión del 50 % de la producción del mayor suministrador de petróleo del mundo.

El nuevo ataque yemení contra Aramco se produjo mientras el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, se encuentra de visita oficial en el reino árabe para reafirmar el apoyo de Washington a Riad en su guerra contra Yemen.

Por su parte, las autoridades saudíes corroboraron el lanzamiento de los misiles, y aseguraron que los habían interceptado.

Israel jugó un rol importante en asesinato de Soleimani



Un informe revela el importante papel que tuvo el servicio de inteligencia israelí en la operación de EE.UU. que acabó con la vida del general iraní Soleimani.

El portal estadounidense The Hill, en un informe publicado el jueves, desvela la cooperación del servicio de inteligencia del régimen de Israel (el Mossad) con EE.UU. para poder dar con el comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general iraní Qasem Soleimani el día que Washington lo asesinó en un atentado terrorista en Bagdad, la capital de Irak, el pasado 3 de enero.

“El ataque no solo requería la observación satelital desde arriba, sino también la retroalimentación de los informantes en el terreno. Debido a que el avión de Soleimani estaba llegando a Bagdad, era importante tener los ojos en el suelo para confirmar que era él quien estaba descendiendo de la aeronave. Con la asistencia de Israel, EE.UU. pudo establecer redes para hacerlo”, indicó el informe.

El medio estadounidense explicó, asimismo, que la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos estaba vigilando la operación mediante el uso de tres aviones no tripulados (drones).

En el ataque estadounidense cayeron mártires también el subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, y varios otros combatientes iraníes e iraquíes que desempeñaron un crucial papel en la lucha contra el terrorismo en Irak.

Después de la medida bélica de EE.UU., el premier en funciones de Israel, Benjamín Netanyahu, expresó de inmediato su satisfacción por el asesinato del destacado estratega militar iraní, afirmando que la acometida se había producido en el marco del “derecho de EE.UU. a defenderse”.

El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán ha señalado desde el principio que para Teherán, el régimen de Israel es el socio del acto criminal de EE.UU.

Irán respondió a este crimen estadounidense-isaelí y lanzó el 8 de enero un masivo ataque con misiles contra la base militar estadounidense Ain Al-Asad en la ciudad iraquí de Al-Anbar (oeste).

Israel afronta la “más peligrosa” amenaza de misiles desde 1948



Israel se enfrenta a la “más peligrosa” amenaza de ataques cibernéticos y misiles desde su creación en 1948, advierte un alto militar del régimen de Tel Aviv.

“La amenaza a la que está expuesto hoy Israel es la mayor en magnitud desde 1948 —fecha en que se fundó el régimen israelí—”, aseguró el jueves el comandante del comando del frente interior del ejército israelí, mayor general Tamir Yadai.

El alto militar israelí subrayó el avance de los adversarios de Israel en materia armamentística y militar. “Tenemos que entender que la percepción en el otro lado también ha cambiado y el alcance de los ataques es abrupto, en términos de cantidad, peso y precisión. El desafío se ha vuelto multidimensional”, explicó.

El general Yadai, que hablaba en la conferencia MUNI EXPO 2020 en Tel Aviv, hizo especial hincapié en la capacidad cibernética de los palestinos u otros oponentes. Según el oficial de alto rango, citado por la agencia de noticias palestina SAFA, esto es “una amenaza que tiene la capacidad de interferir significativamente en ciertos lugares e incluso paralizar las funciones en el frente interno”.

Las declaraciones del comandante israelí vienen en medio de informes o advertencias de otros generales israelíes que apuntan al avance de armas y misiles del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) o del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), así como la incapacidad de escudos antimisiles israelíes de frustrar sus ataques.

En marzo de 2019, el impacto de un cohete de HAMAS en la ciudad costera de Ascalón (suroeste de Palestina ocupada), burlando el escudo antimisiles de la Cúpula de Hierro, llevó al general Meir Elran, exvicedirector del servicio de inteligencia de las fuerzas militares israelíes, a dar la voz de alarma subrayando la necesidad de un cambio defensivo radical. El misil había sido lanzado en represalia por las agresiones y crímenes israelíes en la Franja de Gaza.

A este respecto, el jefe del comando del norte del ejército israelí, el general Amir Baram, señaló el miércoles que los misiles de alta precisión de Hezbolá pueden dañar fuertemente las instalaciones vitales israelíes.

Aumenta la escalada turca en el noroeste de Siria

Aumenta la escalada turca en el noroeste de Siria

La incesante escalada turca en Idlib pone en peligro la seguridad de la zona, una actitud que viola el derecho internacional y la soberanía de Siria.

Sin llegar a ningún resultado, así terminó la tercera y, a lo mejor, la última ronda de negociaciones llevadas a cabo en Moscú (la capital rusa), entre las delegaciones militares y de inteligencia de Rusia y Turquía, sobre la situación en la provincia siria de Idlib (noroeste).

Este colapso de las negociaciones significa que el Ejército sirio, con el respaldo de Rusia, seguirá con sus avances en la provincia noroccidental de Idlib, hasta la recuperación de todas las localidades restantes. Un escenario que, según analistas, le deja a Turquía dos opciones.

Ante este escenario, un convoy militar turco, integrado por 80 vehículos y camiones, cruzó este jueves la frontera con Siria. Con ello aumenta a más de 2500 la cifra de vehículos turcos que entraron en Siria, desde el 2 de febrero, y a 7300 el número de soldados turcos desplegados en 39 puntos de observación.

La incesante escalada turca en el noroeste de Siria, pone en peligro la seguridad de la zona, ya que cualquier nueva violación podría ser la chispa que enciende la llama de una guerra regional.

Rusia bombardea sedes terroristas desde donde atacan a los sirios

Rusia bombardea sedes terroristas desde donde atacan a los sirios



La aviación rusa reanuda sus ataques contra feudos terroristas en Idlib y Alepo (noroeste), donde el Ejército sirio sigue ganando terreno ante los extremistas.

Conforme anuncia el portal Al-Masdar News, los cazas rusos bombardearon el miércoles las posiciones de la alianza terrorista Hayat Tahrir Al-Sham (HTS), liderada por el Frente Fath Al-Sham, en las ciudades de Al-Atarib y Darat Izza, situadas en el oeste de Alepo, en la frontera noroccidental con Turquía.

Los ataques rusos, según informan las fuentes locales, se iniciaron inmediatamente después de que las tropas del Ejército turco y sus aliados terroristas abrieran fuego masivo de artillería contra las regiones controladas por las fuerzas gubernamentales sirias en Alepo.

Los aviones de combate rusos, además, llevaron a cabo una serie de incursiones aéreas contra las fortificaciones de los extremistas en Yisr Al-Shughur y Maret al-Nasan, claves feudos de los terroristas en la provincia de Idlib.

Estas misiones rusas tienen lugar mientras las fuerzas sirias han ampliado sus operaciones en las regiones controladas por los terroristas en la provincia de Idlib, considerada el último bastión de los terroristas en el noroeste de Siria.

Las Fuerzas Armadas sirias, con el apoyo de la Aviación siria, emprendieron en enero una megaoperación para recuperar los reductos terroristas en Idlib y Alepo. El pasado 8 de febrero, los sirios liberaron la ciudad estratégica de Saraqib, situada en la encrucijada de las rutas internacionales M4 (Latakia-Alepo) y M5 (Damasco-Alepo).

Además, el pasado domingo, el Ejército sirio retomó el control de un cinturón de localidades que rodean Alepo, la capital de la provincia homónima, garantizando así la seguridad de la segunda mayor ciudad del país árabe y facilitando la accesibilidad de las tropas sirias al campo de Idlib.

Turquía, que apoya a grupos terroristas y los llamados ‘rebeldes’ en Idlib, ha estado presionando para que el Ejército sirio detenga sus operaciones en dicha región, pero no ha conseguido materializar su objetivo, que no es otro que rescatar a las agrupaciones extremistas de esta gobernación siria.

Rusia repele ataque de terroristas proturcos al Ejército sirio

Rusia repele ataque de terroristas proturcos al Ejército sirio



Rusia ayuda a repeler con ataques aéreos una “ofensiva masiva” de los terroristas apoyados por la artillería turca contra el Ejército sirio en Idlib.

Las Fuerzas Aéreas de Rusia han lanzado ataques aéreos contra los terroristas en Idlib (noroeste de Siria) que atacaron al Ejército sirio y trataron de romper sus líneas defensivas, ha anunciado este jueves el Ministerio de Defensa ruso para luego agregar que la ofensiva ha sido repelida.

Según la Cartera rusa, los terroristas fueron apoyados por Turquía que bombardeó las posiciones del Ejército sirio. Sin embargo, las fuerzas turcas detuvieron el bombardeo de artillería después de que Moscú contactó a Ankara, ha señalado.

Mientras tanto, el Ministerio de Defensa de Turquía ha informado que dos soldados turcos murieron y cinco más resultaron heridos en los ataques aéreos.

En cuanto a estos acontecimientos, el Centro ruso para la Reconciliación en Siria ha indicado que los terroristas proturcos, apoyados por la artillería turca, rompieron la defensa del Ejército sirio en la región de Qminas y Neirab, en el sureste de la ciudad de Idlib.

Durante su “ofensiva masiva”, los terroristas utilizaron muchos vehículos blindados pero Rusia ayudó a las tropas sirias a repeler con éxito todos los ataques de estos extremistas contra sus posiciones.

Los cazas rusos Su-24 han destruido un tanque, seis vehículos de combate de infantería y cinco camionetas utilizadas en la ofensiva contra las fuerzas sirias, según el centro ruso.

“Observamos que no es la primera vez que las Fuerzas Armadas turcas apoyan a los terroristas. Pedimos a la parte turca que deje de apoyar a los terroristas y de transferirles armamento para evitar incidentes”, ha aseverado la declaración del centro.

El centro ruso también ha aseverado que los bombardeos turcos dejaron heridos a cuatro soldados sirios. Moscú también ha pedido una vez más a Ankara que cese su apoyo a los terroristas en Idlib y que deje de entregarles armas, de acuerdo con el centro.

El miércoles, la aviación rusa reanudó sus ataques contra feudos terroristas en Idlib y Alepo (noroeste), donde el Ejército sirio sigue ganando terreno ante los extremistas. Estas misiones rusas tienen lugar mientras las fuerzas sirias han ampliado sus operaciones en las regiones controladas por los extremistas en la provincia de Idlib, considerada el último bastión de los terroristas en Siria.

Además, se produce en medio de las amenazas de Turquía, cuyo presidente, Recep Tayyip Erdogan, amenazó el miércoles con lanzar una incursión militar de forma “inminente” en Idlib contra el Ejército sirio si este no frena sus operaciones contra los terroristas en esta zona.

Ultimátum de ataque turco en Idlib, prólogo de III Guerra Mundial

Ultimátum de ataque turco en Idlib, prólogo de III Guerra Mundial



La amenaza de Turquía de atacar las posiciones del Ejército sirio, que goza del apoyo de Rusia, en Idlib, podría desencadenar una apocalíptica III Guerra Mundial.

Esta semana, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aseveró que podría producirse una inminente incursión de sus fuerzas sobre la provincia de Idlib (noroeste de Siria) para frenar al Ejército sirio en caso de que este continúe sus operaciones contra los grupos armados, que gozan del apoyo de Ankara. Esto hace pensar que estamos en la antesala de una confrontación a gran escala entre las tropas turcas y rusas desplegadas en esta región del país árabe.

No es nada difícil de imaginar este escenario, si tenemos en cuenta las últimas declaraciones del portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, quien advirtió el miércoles que Rusia actuará según los objetivos que persigan las tropas turcas y “si se trata de una operación contra las autoridades y las fuerzas armadas legítimas de Siria, definitivamente, será el peor escenario”.

Para entender mejor las causas que han contribuido a que hoy no solo sigamos viendo que continúa el conflicto en Siria, que estalló en 2011, sino que probablemente estemos frente a lo que podría ser la mecha que encienda la pólvora de una confrontación a niveles impredecibles, incluso que podría tratase de la temida y letal Tercera Guerra Mundial, hay que retroceder a septiembre de 2018, cuando se firmó el acuerdo de Sochi, en Rusia.

En ese entonces, los presidentes de Rusia y Turquía, Vladímir Putin y Erdogan, respectivamente, acordaron crear en Idlib una zona desmilitarizada de 20 kilómetros a lo largo de la línea de contacto entre la oposición armada —apoyada por Ankara— y las tropas sirias y que sería controlada por las fuerzas turcas y la policía militar rusa.

Empero, con el paso de tiempo, los citados grupos opositores armados no solo fortalecieron sus posiciones en esta zona, en contra de lo suscrito en Sochi, sino que llevaron a cabo ataques contra las fuerzas sirias y rusas. Además, otras fracciones, en este caso, de naturaleza terrorista, como es el grupo Hayat Tahrir Al-Sham (HTS), liderado por el Frente Al-Nusra (autoproclamado Frente Fath Al-Sham), aprovecharon la coyuntura y empezaron a lanzar ataques indiscriminados contra la zona desmilitarizada.

Ante ello, el Gobierno sirio, presidido por Bashar al-Asad, ha estado llamando a los infractores del acuerdo de Sochi a que abandonen sus actividades ilegales y destructivas, pero bajo la advetencia de una dura respuesta de las fuerzas sirias, si no es escuchado.

Así pues, Damasco viendo que sus continuas advertencias a los grupos armados y terroristas caían en saco roto decidió iniciar una operación militar contra todos estos elementos nocivos para la seguridad de la provincia de Idlib. De hecho, el Ejército sirio desde pasado diciembre ha intensificado su campaña en esta zona.

Entretanto, Ankara que no ha podido asimilar la derrota de sus soldados y aliados armados frente al Ejército sirio ha emitido hace unos días un ultimátum con la amenaza de atacar los objetivos de las fuerzas gubernamentales sirias si estas no ponen fin a su ofensiva antiterrorista en la provincia de Idlib antes de que se finalice este mes de febrero.

En su advertencia, Erdogan ha dejado claro que si las fuerzas sirias no se retiran de la zona desmilitarizada de Idlib en el plazo fijado, enviará más de 80 tanques, 150 vehículos blindados y 10 mil efectivos turcos a la zona para obligar a los sirios a retroceder.

Rusia, por su parte, en voz de su canciller, Serguéi Lavrov, señala a la parte turca de ser la causante de la ofensiva antiterrorista de Siria, ya que, según él, los turcos no han querido identificar ni separar a los extremistas de los grupos opositores no armados que operan en Idlib, tal y como se acordó en el citado pacto.

Para Moscú, esta situación ha dado pie a que los terroristas lancen ataques contra otras localidades cercanas, dejando víctimas mortales, a sabiendas que podían camuflarse entre los miembros de otros grupos no armados con presencia en Idlib y salir indemnes de sus actos criminales y esto, según el Kremlin, da motivo a que las fuerzas sirias realizen sus ofensivas sobre las posiciones terroristas en Idlib.

Teniendo en cuenta que, por un lado, los rusos expresan su enojo ante las “graves violaciones de los acuerdos” de Sochi por la continuidad de las ofensivas armadas de militantes y grupos terroristas contra las fuerzas armadas sirias y las instalaciones militares rusas en Idlib, y, por el otro, los turcos van por allí soltando que piensan atacar las posiciones sirias, no es de extrañar que, de hacerse realidad una agresión turca, a las partes implicadas se les podría escapar de las manos la situación y, como una bomba de relojería, explotar y saltar por el aire todos los avances significativos que hasta ahora se han logrado en el camino hacia una solución que ponga fin al conflicto sirio, que ya lleva 9 años.

De hecho, la nación siria viene sufriendo el flagelo del terrorismo impuesto por grupos radicales, como el EIIL (Daesh, en árabe) o el ya mencionado Frente Al-Nusra, filial siria de Al-Qaeda, entre muchos otros, que cuentan con el patrocinio de los países occidentales, liderados por Estados Unidos, y sus socios regionales.

Volviendo al caso que nos ocupa, la posibilidad de que se produzca un enfrentamiento directo entre las fuerzas de Ankara y Moscú, es muy probable que otros actores regionales y extrarregionales se vean involucrados en este estallido apocalíptico, ya que, algunos de estos países son potencias nucleares.

Si tenemos en cuenta que Turquía es país miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), encabezada por EEUU, podría darse la posibilidad de que esta Alianza occidental decidiera intervenir en la contienda so pretexto de querer ofrecer asistencia a su socio turco y garantizar la seguridad de sus efectivos en la región noroccidental de Siria.

A su vez, las Fuerzas de Rusia no solo estarían contando con el respaldo más que obvio del Ejército sirio, sino que también estarían recibiendo apoyo de China e Irán. Pekín podría prestar su ayuda a Moscú por compartir su visión global de contrarrestar los juegos hegemónicos e imperiales de los países occidentales y, en el caso de Teherán, por su apoyo incondicional ofrecido a Damasco en su lucha contra el terrorismo desde el principio de la crisis, tampoco dejaría a los sirios solos en este nuevo trance bélico.

Por tanto, si nada lo remedia o algo hace recapacitar a Erdogan de que cancele su temible ultimátum, el mundo estaría al borde de una III Guerra Mundial que, sin duda, sería apocalíptica por el uso incontrolado de las armas nucleares.