Mostrando entradas con la etiqueta América Latina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta América Latina. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de marzo de 2022

El uso del bolívar gana terreno frente al dólar después de años de precipitada devaluación: ¿qué pasa en la economía venezolana?

La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, indicó esta semana que la moneda local ha recuperado su valor en al menos 6%, de julio de 2021 a febrero de 2022.


En las últimas semanas, la economía venezolana ha mostrado un comportamiento que hasta hace poco parecía inusitado: la valoración diaria del dólar frente al bolívar ya no es una preocupación y mucho menos lo es salir apresuradamente a comprar divisas.

Escuchar como tema de conversación el alza diaria del dólar o ver estados de Whatsapp con mensajes de compra y venta de dólares, ha desaparecido del paisaje cotidiano. Tampoco es cuestión de urgencia revisar dos veces al día la cotización del llamado "dólar paralelo", que hasta el año pasado aumentaba exponencialmente su valor frente al bolívar y era utilizado como la principal referencia en el mercado.

Así, la vorágine económica que mostró Venezuela entre los años 2016 hasta mediados de 2021, con una hiperinflación descontrolada —sin precedentes— que destruyó el poder adquisitivo de la población, su calidad de vida y dejó al bolívar como una moneda que nadie deseaba tener en sus manos, muestra ahora otra dinámica

En este escenario comienzan a aparecer locales comerciales que marcan sus precios únicamente en bolívares, cuando antes —en plena crisis hiperinflacionaria— sus estanterías mostraban solamente etiquetas con referencias en dólares, que se utilizaban para calcular el pago final de un producto según la tasa de cambio que dictaba el mercado paralelo, dependiendo del día y la hora que se realizara.

La nueva coyuntura, aunque mantiene las transacciones en divisas —en su mayoría con dólares en efectivo, criptoactivos y métodos de pagos digitales extranjeros—, muestra también una acentuada preferencia por el uso del bolívar a través de métodos de pago electrónicos e incluso de billetes que se mantienen en circulación con el nuevo cono monetario.

A inicios de semana, la vicepresidenta venezolana y también ministra de Economía y Finanzas, Delcy Rodríguez, indicó —durante la presentación de la memoria y cuenta ante el parlamento— que entre 2021 y 2022, la demanda del bolívar ha mostrado una recuperación y se ha revaluado en al menos 6% con respecto al dólar.

¿Cómo se logró?

La alta funcionaria explicó que la dinámica económica actual es producto de una serie de medidas aplicadas por el gobierno, desde agosto de 2018, a través del "Plan de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad" que presentó al país el presidente, Nicolás Maduro.

A partir de ese momento, señaló Rodríguez, se han ejecutado distintas acciones que comenzaron con la derogación de la Ley de Ilícitos Cambiarios, "para facilitar el ingreso de divisas", lo que permitió la libre circulación del dólar y otras monedas "en todos los circuitos comerciales de Venezuela".

Otras medidas importantes fueron la sustitución del control de precios por un esquema acordado con los sectores productivos; la ejecución de reformas tributarias y arancelarias; y la creación de un nuevo mercado cambiario en el que participan diversos actores económicos, que ha permitido fijar el valor de las divisas con respecto al bolívar en el mercado legal, y no el llamado dólar paralelo que antes se imponía.

Rodríguez destacó también la aprobación de la Ley Antibloqueo, creada para atraer inversiones extranjeras "de forma segura" frente a las sanciones impuestas por EE.UU., la Unión Europea y sus gobiernos aliados; y la institucionalización del diálogo con el sector privado a través del Consejo Nacional de Economía, que ha sido "esencial" para "la recuperación progresiva de la producción nacional".

Otra política acertada, indicó la vicepresidenta, es el programa de compras públicas, que privilegia la adquisición de productos hechos en Venezuela sobre los importados, lo que ha impactado positivamente en la producción local de los distintos sectores.

Y, aunque las políticas económicas actuales buscan romper con el rentismo petrolero debido a las "deformaciones" que genera contra la economía, explicó Rodríguez, la situación actual también incluye el resurgimiento de la industria que elevó la producción en diciembre de 2021 a más de 1 millón de barriles diarios, con la meta de alcanzar los 2 millones para este 2022.

Impacto del bolívar digital

Un punto clave, comentó Rodríguez, fue la puesta en marcha del Programa de Recuperación Monetaria, que incorporó el lanzamiento del bolívar digital y el nuevo cono monetario, con seis ceros menos.

La ministra recordó que en enero de 2019, cuando se impuso el llamado "gobierno interino" de Juan Guaidó auspiciado por EE.UU., la inflación mensual alcanzó su tope al marcar 197%, lo que significó "el punto máximo de la asfixia económica y financiera" contra el país.

"Hace un año dijimos que la moneda de curso legal es y seguirá siendo el bolívar y hoy podemos mostrar importantes índices de recuperación de nuestra moneda y de nuestra soberanía monetaria", resaltó la ministra, al recordar que una de las principales amenazas para la economía fue la imposición del precio del dólar en el mercado paralelo, pues sirvió como "uno de los instrumentos más usados" por "sectores extremistas y golpistas" para atacar la vida de la población.

Por ejemplo, dijo Rodríguez, el precio del dólar no oficial entre julio de 2019 y febrero de 2020, se multiplicó seis veces; luego, en ese mismo periodo de los años 2020 y 2021, la divisa escaló siete veces su valor frente al bolívar. Sin embargo, entre julio de 2021 y febrero de 2022, la cotización de la moneda estadounidense apenas creció 15 %, una cifra que responde a la actividad de las mesas de cambio en las que se fija el precio publicado por el Banco Central de Venezuela (BCV), que ha permitido "gobernar" al dólar paralelo.

Además, la recuperación del bolívar también se vincula al aumento de la tasa de bancarización, que incide en el uso de la moneda venezolana a través de los distintos métodos de pagos digitales, explicó Rodríguez, proceso que para el cierre del 2021 cerró en 91% de la población —de 16 años en adelante— registrada.

"Quiénes han clamado por la dolarización del sistema financiero venezolano para entregar la soberanía monetaria, se han encontrado con esta realidad que salta a la vista", dijo Rodríguez y señaló que este proceso de cambio incluye el fin del ciclo hiperinflacionario y la contención de la inflación, que en los últimos seis meses ha permanecido por debajo de los dos dígitos, luego que en febrero pasado cerrara en 2,9%, la más baja en ocho años.

Cifras de crecimiento

El nuevo músculo que muestra la economía venezolana refleja también indicadores positivos en 2021, como el aumento de la producción de maíz y arroz, que comparada con 2020, crecieron 60% y 17%, respectivamente.

"Esto es producto de muchos esfuerzos del sector privado, de los movimientos sociales productivos y las políticas gubernamentales que ha aprobado la expansión de créditos y normas técnicas", dijo Rodríguez, e indicó que estos avances van con la política de "sustitución estratégica de importaciones".

Otro punto ha sido el abastecimiento de alimentos, que tras la imposición de sanciones de EE.UU. contra la industria petrolera venezolana, apenas alcanzaba en 2017 el 20%. Ahora, al cierre de 2021, este indicador, que es "un asunto de interés y de seguridad nacional", dijo Rodríguez, está en 89%.

Además, la ministra precisó que en 2018 la importación de materia prima y alimentos recaía principalmente en el Estado venezolano, que llegó a cubrir hasta el 98% de las importaciones de materia prima y alimentos. Ahora, para 2021, el 100% de estas la ejecutó el sector privado con sus propios recursos.

De igual forma crecieron las exportaciones no tradicionales, que en 2021 subieron 76% con respecto al 2020, lo que llevó a que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), apuntó Rodríguez, colocara a Venezuela en el octavo lugar entre los países de la región que más exportan.

Otros datos, no menos importantes, han sido el crecimiento de la ocupación hotelera en el área de turismo, que aumentó 94% en 2021 con respecto al 2019, año que no fue afectado por la pandemia del coronavirus; y el "incremento progresivo" de la recaudación tributaria, que en lo que va de 2022 ya ha crecido 120% con respecto al 2021, permitiéndole al Ejecutivo aprobar un aumento de 1.705% del salario mínimo, a partir del 15 de marzo, que pasó de unos 8 a 130 bolívares mensuales (cerca de 30 dólares) más otras bonificaciones, que impactan la escala salarial de trabajadores públicos e incluye a pensionados.

¿Qué opinan los venezolanos?

Yoelis Martínez, transeúnte caraqueña, dijo a RT que ahora no percibe ninguna ventaja con los dólares, pues dice que ha caído el valor que se le dio a esa moneda durante la hiperinflación. "Si tengo dólares en efectivo prefiero gastarlos y quedarme con los bolívares en mi cuenta porque ya no se devalúan como antes. Esos bolívares puedo usarlos para pagos de servicios por internet y hasta para ahorrarlos", opina.

Para Jesús Muñóz, trabajador de un local comercial, el apego que tenían las personas con el dólar ha ido desapareciendo. "Aquí la gente viene y paga con dólares y con bolívares. Antes se ponían molestos si uno les daba vuelto en bolívares porque no teníamos divisas, pero ahora no, incluso muchas personas vienen a cambiarnos sus dólares porque a veces necesitan tener efectivo en bolívares".

Mariel Acosta, vendedora de un puesto de comida rápida, señala que en los últimos meses la mayoría de las personas paga más con bolívares y lo hacen con transacciones electrónicas, como tarjetas de débito, pago móvil o efectivo. "Vendemos la hamburguesa en 5 bolívares o un dólar, y si tenemos que dar vuelto, por cada dólar lo damos en 5 bolívares también, eso lo hacemos por la dificultad de dar vuelto en céntimos. Si llega alguien con 4,5 bolívares se los aceptamos, igual si nos pagan con un dólar que está como en 4,3, todo depende, la gente nos entiende y saben que no lo hacemos por cobrar más".

Entre tanto, para Wilmer Camargo, un comprador, señala que "desde que el dólar comenzó a bajar" prefiere guardar las divisas y pagar con bolívares "lo más que pueda". "Yo trato de mantener mis ahorros en dólares porque uno nunca sabe cuando se vuelve a disparar y prefiero tener esa platica en casa".

María Gabriela Navarro, compradora, percibe que en "algunos locales comerciales", los precios en bolívares han bajado. "Fui a comprar unas toallas sanitarias y costaban 9 bolívares y me pareció muy caro. Al día siguiente, volví a ir por otro producto y vi la misma toalla que la habían bajado a 5 y la compré. Yo creo que eso está pasando en varios locales porque están fiscalizando los precios".

Otra experiencia la cuenta Daniel Figueroa, un diseñador gráfico que trabaja por cuenta propia. "En mi caso, yo casi todo lo pago en digital por zelle y paypal. Lo que me pagan por zelle, que me lo depositan a un familiar en EE.UU., trato de usarlo para comprar la comida de la casa y los gastos fuertes porque es más fácil que los locales lo reciban. El paypal, como es más difícil conseguir donde usarlo, trato de ahorrarlo o, cuando necesito, lo cambio en bolívares, aunque a veces lo pagan muy por debajo de la tasa de cambio".

Oswaldo Pérez, trabajador público, señala que aunque el precio del dólar se ha mantenido estable e incluso ha bajado en las últimas semanas, aún falta "mejorar mucho" el salario. "El aumento que dio el presidente, aunque lo valoramos, es insuficiente, además, los porcentajes que se están dando en la escala salarial son menores a los que teníamos y eso no debe ser porque vulnera nuestros derechos adquiridos. Eso deben revisarlo bien, no podemos ser los trabajadores los que nos toca aguantar más y los más perjudicados".

Otra postura la tiene Rodrigo Álvarez, dueño de un taller de pinturas para vehículos. Él comenta que hace un año prefería que le pagaran en divisas y le decía a los clientes que así era mucho más fácil conseguir los materiales para reparar sus carros con rapidez.

"Tener bolívares en la cuenta era un dolor de cabeza, porque se devaluaban muy rápido y terminaba perdiendo, entonces tenía que cobrar un poco más si me pagaban en bolívares para no perder por culpa de la inflación, además trataba de cambiarlos rápido a dólares o gastarlos de una vez. Ahora ya no", comenta.

Andrea Marcano, vendedora de una tienda de calzado, explica que a su parecer las personas están volviendo a valorar la moneda local. "Yo creo que la gente está empezando a querer otra vez al bolívar y ya no le sacan el cuerpo, además parece que cuando uno compra en bolívares es más económico que con dólares. Hay que estar muy pendientes cuando uno va a pagar con divisa, porque a veces algo que costaba 10 dólares ahora te puede salir en 12".

Lo que falta

En una alocución reciente, el presidente Maduro indicó que con el bolívar digital, Venezuela ha dado "pasos importantes" que han reflejado el "gran acierto" que ha sido su entrada en vigor.

"Hoy el bolívar transita el camino a su autofortalecimiento, el bolívar va recuperando el espacio", dijo el mandatario, que avizoró que el país se encamina hacia "la economía digital total".

Maduro señaló que para seguir fortaleciendo "la economía real", se debe mantener la sustitución de importaciones, reforzar la cadena productiva nacional, diversificar las exportaciones y atraer más inversión extranjera.

"Yo dije que al llegar el crecimiento económico de la economía real, ahorrando parte de los impuestos y garantizando la emisión de bolívares limpios, de bolívares reales, con la riqueza petrolera, con la venta de oro, con las reservas internacionales, con las reservas de petróleo (...) vamos a un plan de recuperación del salario mínimo nacional, de todas las tablas salariales y de todos los contratos colectivos de manera sostenible, controlando la inflación, controlando el tipo de cambio, y ha llegado el momento", dijo Maduro.

jueves, 17 de marzo de 2022

Campaña mediática antirrusa de Occidente fracasa en América Latina

El costarricense Luis Sánchez, egresado de la prestigiosa Universidad Lomonósov de Moscú, opinó hoy que la la estrategia occidental depende de la “aniquilación total de lo que es Rusia” donde la prohibición de los medios internacionales rusos Sputnik y RT constituye “un atentado” contra todos los valores por los que supuestamente velaba Occidente.

“Lo que está sucediendo es un atentado contra la libertad de expresión, es un atentado contra la libre información, es un atentado contra el libre pensamiento. Queremos estar informados y eso atenta contra nuestras libertades”, denunció Sánchez, al verificar que, “a pesar de que la UE dijo que todas las prohibiciones de la transmisión de los informativos rusos se iban a hacer” en suelo comunitario, resulta que en América Latina tampoco se puede acceder a los contenidos de estos medios.

“El 90% o más del 90% de la información emitida por los medios occidentales que llegan a nuestros países serían fake news, están fundamentadas en puras mentiras. Las palabras que siempre ellos utilizan son se dijo, me parece, he oído, pero nunca se brinda información exacta de quién fue quien lo dijo, a diferencia de la información proveniente de los medios rusos. Existen inclusive estudios especializados en crear ese tipo de información falsa, y yo creo que es una desgracia para nosotros el que estemos continuamente atacados de todos lados por información falsa”, subrayó Sánchez.

Asimismo, enfatizó que hay “muchísima, pero muchísima gente” en América Latina que “ha adoptado una posición favorable hacia el Gobierno de Rusia”, dado el entendimiento de que el conflicto de Ucrania viene desde el golpe de Estado de 2014, “además de que es de todos conocida la política internacional del bloque occidental”.

Fuente: Sputnik

martes, 7 de abril de 2020

Los planes de la Casa Blanca: militarizar a América Latina


Washington sugiere una estrategia “ante las complejas amenazas en nuestro vecindario. Pretenden además “tranquilizar” a los “socios” de Estados Unidos y “contrarrestar una serie de amenazas, entre ellas el narcoterrorismo”.

Ricardo Arenales

El jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, almirante Craig Faller, admitió que su gobierno tiene la intención de incrementar una escalada de militarización en América Latina, antes de finalizar el presente año. Un paso semejante se traducirá en la instalación de nuevas bases militares norteamericanas, dotación de aviones de combate, suministro de armas, entrenamiento de tropas de países aliados y otras medidas semejantes.

La afirmación la hizo el 11 de marzo pasado en el marco de una audiencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, donde aseguró que el paso que se propone Washington será una respuesta “ante las complejas amenazas en nuestro vecindario. Pretenden además “tranquilizar” a los “socios” de Estados Unidos y “contrarrestar una serie de amenazas, entre ellas el narcoterrorismo”.

La ubicación de la estrategia en el marco de una lucha antiterrorista fue la antesala de la acusación, unos días después, por parte del fiscal general, William Barr, contra el presidente Nicolás Maduro y una veintena de miembros de la cúpula dirigente venezolana por los delitos de terrorismo, narcotráfico y conspiración, contra los Estados Unidos.

Pretexto intervencionista

De lo que se desprende que la pretendida estrategia de defensa del vecindario, en el fondo no es más que la cobertura militar de una ofensiva en mayor escala contra el proceso revolucionario bolivariano en Venezuela, que parte de la idea de separar del poder a Nicolás Maduro y su entorno, mediante una intervención militar directa a corto plazo.

El jefe del Comando Sur, en su comparecencia ante la Cámara de Representantes, dijo que mientras Rusia, China y Cuba “colaboran” con el gobierno de Venezuela, “las democracias del mundo buscan una forma de conseguirle al pueblo venezolano lo que se merece: una economía libre y próspera”.

En ese sentido, Faller calificó de “histórico” un acuerdo militar de cooperación entre los gobiernos de Brasil y Estados Unidos, suscrito unas horas antes. El pacto, suscrito entre los presidentes Donald Trump y Jair Bolsonaro, se denomina “Acuerdo de investigación, desarrollo, prueba y evaluación de defensa”.

Industria militar

Previo a la firma de este acuerdo, Bolsonaro se había reunido con Faller y habían abordado una agenda en la que el tema central fue la situación en Venezuela. En materia de ganancias, para dos gobiernos de derecha, cabe anotar que la industria de armamentos fue la principal aportante a la campaña electoral de Bolsonaro, y en compensación, este hizo la promesa de aumentar las inversiones en la industria militar.

Por la parte norteamericana, el Pentágono siempre quiso apropiarse de la tecnología brasileña en la fabricación de turbinas nucleares. Brasil es el único país que utiliza una técnica con energía magnética altamente sofisticada. El país suramericano siempre mantuvo en secreto este procedimiento. Ahora las cosas podrían cambiar con las políticas de ‘cooperación’ tecnológica con Estados Unidos.

Además del acuerdo de cooperación militar, que por su contenido no tiene antecedentes en América Latina, se suman, solo en este año, los ejercicios militares realizados en enero pasado con tropas de Brasil, Colombia y Estados Unidos; los ejercicios militares entre tropas de Estados Unidos y Colombia realizados en La Guajira a comienzos de marzo, la autorización que el parlamento argentino hizo para el ingreso de 5.000 soldados norteamericanos a ese país y la posible autorización del gobierno de Lenin Moreno para instalar de nuevo una base militar norteamericana en Ecuador.

viernes, 20 de marzo de 2020

Es la hora de la condonación de la deuda para América Latina

Ante la pandemia del covid-19, el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), en un artículo firmado por Alfredo Serrano Mancilla, Rafael Correa, Álvaro García Linera y Gustavo Petro, solicita esta medida, tan justa como necesaria.



Ahora que el mundo ha asumido un tono más humano y cooperativo en lo económico ante la pandemia del covid-19, desde el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) solicitamos la condonación de la deuda externa soberana de los países de América Latina por parte de FMI y de otros organismos multilaterales (BID, BM, CAF) e instamos a los acreedores privados internacionales a que acepten un proceso inmediato de reestructuración de la deuda que contemple una mora absoluta de dos años sin intereses.

La Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo prevé una pérdida de ingresos globales de 2 billones de dólares como consecuencia de esta crisis. Y, por su parte, la Organización Internacional del Trabajo estima que 25 millones de empleos en el mundo están en riesgo. Sigue la salida de capitales de los países emergentes; ya está en valor récord: 60.000 millones de dólares en menos de dos meses (Instituto Internacional de Finanzas). Ante tantas dificultades, la condonación de la deuda externa es una acción tan justa como necesaria. Al igual que ocurriera en otros momentos históricos marcados por grandes catástrofes naturales, como guerras o enfermedades y pandemias, esta es una oportunidad única para evitar que el peso de la deuda sea un escollo aún mayor que añadir al complejo reto de superar este momento social y económico tan crítico.

Uno de los ejemplos más conocidos es el que se produjo después de que Alemania fuera devastada en la Segunda Guerra Mundial. En la Conferencia de Londres de 1953 se acordó perdonar cantidades sustanciales de la deuda alemana. No fue la única vez que esto se llevó a cabo a lo largo de nuestra historia más reciente. Hay infinitos casos en los que las deudas externas fueron perdonadas.

No podemos exigir a los países que hagan políticas efectivas en materia de salud pública para afrontar la actual pandemia y, al mismo tiempo, pretender que sigan cumpliendo con sus obligaciones de deuda

Nadie puede dudar que ahora es un momento oportuno para hacerlo si se quiere afrontar con éxito esta situación tan difícil. No podemos exigir a los países que hagan políticas efectivas en materia de salud pública para afrontar la actual pandemia y, al mismo tiempo, pretender que sigan cumpliendo con sus obligaciones de deuda. No podemos exigirles que implementen políticas económicas que compensen los daños de esta catástrofe mientras deben seguir pagando a sus acreedores. Es absolutamente incompatible hacer efectivo un plan de reestructuración económica en el futuro próximo con los actuales niveles de endeudamiento externo (en promedio, supone el 43,2 % del PIB en América Latina).

Tal como se hiciera con la resolución aprobada el 10 de septiembre de 2015 sobre los Principios Básicos de los Procesos de Reestructuración de la Deuda Soberana, ahora debemos dar un nuevo paso y, por eso, desde CELAG solicitamos a las Naciones Unidas que, a la mayor urgencia, convoque a la Asamblea General para discutir una resolución que proporcione el marco legal internacional para llevar a cabo esta estrategia efectiva de condonación de la deuda externa de América Latina y fomentar el proceso de reestructuración (con mora de dos años) con los acreedores privados.

También instamos al resto de organizaciones internacionales a que se sumen a esta iniciativa de solicitud de la condonación de la deuda.

Invitamos a otros centros de pensamiento, a universidades, instituciones religiosas, sindicatos, patronales y gobiernos a que se unan a este pedido.

No sólo es una cuestión de solidaridad, sino también de eficiencia.

jueves, 21 de noviembre de 2019

El litio-golpe de Bolivia con la bendición de la OEA y Estados Unidos



Por Alfredo Jalife Rahme

Mas allá del abordaje sociologista ultra-reduccionista sobre el golpe de Estado policiaco/militar/mediático en Bolivia, con bendición de Estados Unidos y la OEA -con sede en Washington y cuyo 60 por ciento de su presupuesto es financiado por Washington–, surgen sus profundas razones en el análisis geopolítico multidimensional que trasluce un litio-golpe.

Desde el 8 de octubre, Behind Back Doors explayó los preparativos del golpe de Estado, con coartada de fraude electoral, para derrocar al gobierno anti-neoliberal de Evo Morales con la ayuda de los evangelistas (20 por ciento de la población).

Dejo de lado la mórbida personalidad del líder cívico de Santa Cruz, el gasero-financiero Luis Fernando Camacho, miembro de la logia Los caballeros del Oriente y exhibido como narco-lavador en los Panama Papers, junto al fascista peruano Mario Vargas Llosa. También soslayo la todavía más vulgar personalidad de la proclamada presidenta Jeanine Áñez, elegida por ocho diputados sin quorum: entronizada por el ejército y con una Biblia evangelista en la mano, cuyo sobrino Áñez Dorado libra una condena por narcotráfico en Brasil.

Dos meses antes del golpe, Ivanka, asesora e hija de Donald Trump, visitó Jujuy (Argentina), frontera con Bolivia, y pletórica en litio, donde prometió 400 millones de dólares para las rutas del litio. El 75 por ciento de las reservas globales de litio se encuentran en el triángulo Bolivia/Chile/Argentina que son motivo de la codicia geoestratégica de las superpotencias debido a su uso para las baterías de los carros eléctricos y los teléfonos inteligentes.

La firma del gobierno de Evo Morales con China de un contrato por mil millones de dólares para explotar el litio indispuso a Estados Unidos, con quien la nación asiática libra una guerra comercial.

A las trasnacionales mineras anglosajonas de Estados Unidos y Canadá, que controlan a la OEA, les indispuso todavía más el lanzamiento del carro eléctrico Quantum de fabricación totalmente boliviana: una asociación de la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) con Quantum Motors, de Cochabamba.

El golpe de estado abre de par en par a las mineras anglosajonas el Salar de Uyuni en Bolivia, la primera reserva global de litio. Según Common Dreams, el golpe viene menos de una semana después de que Evo Morales frenó (sic) el acuerdo para la extracción de litio con la firma alemana Acisa debido a semanas de protestas en la región de Potosí –cuya población exigía menos desventajas– que contiene “entre 50 y 70 por ciento de las reservas mundiales de litio en el Salar de Uyuni”.

El gobierno antineoliberal de Evo Morales había ya molestado a las trasnacionales gaseras/petroleras/acuíferas, debido a su exitosa nacionalización del gas/agua/electricidad/mineras/ telecomunicaciones, lo cual le procuró el segundo mayor crecimiento económico de todo el continente americano frente al artificial primer lugar de Panamá, especializado en el blanqueo financiero.

Hace dos años Stratfor publicó, la CIA en las sombras de las trasnacionales, y advertía el “empoderamiento de la revolución global del litio” cuando la demanda de baterías de litio-iónico continuará a crecer, mientras Bolivia podría perder (sic) su oportunidad la próxima década para llenar las brechas del abastecimiento global del litio.

¿El pesimismo de Stratfor, en referencia a Bolivia hace dos años, se debía al gobierno nacionalista y anti-neoliberal de Evo Morales?

En 20 años la producción de litio se ha triplicado y se espera que se duplique su demanda en 2025. Una cosa es tener las mayores reservas del mundo, el caso de Bolivia, y otra cosa es exhibir su producción, donde vienen a la cabeza Australia, Chile, Argentina y China. También hace un año, Laura Millán Lombrana de Bloomberg, aseveraba el casi imposible (sic) sueño del litio de Bolivia. Ahora sus golpistas neoliberales pueden cumplir el sueño posible de las trasnacionales mineras anglosajonas.

Fuente

Cúpula golpista en Bolivia fue entrenada por EEUU’



Los líderes conspiradores del golpe de Estado contra el presidente de Bolivia, Evo Morales, fueron entrenados por el Ejército de EE.UU., asegura un analista.

“Los comandantes del Ejército y la Policía de Bolivia ayudaron a planear el golpe y garantizaron su éxito (…) Ellos fueron educados por EE.UU. para la insurrección a través de programas de entrenamiento de la Escuela de las Américas y el Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI, por sus siglas en inglés)”, indica el analista Jeb Sprague en un artículo publicado en el portal The Grayzone.

Conforme al texto, apenas se ha reconocido el papel destacado y directo de EE.UU. en el reciente golpe militar en Bolivia, perpetrado en medio de una coyuntura de eventos que obligaron a Morales a renunciar el 10 de noviembre.

Sprague asegura que al menos seis de los conspiradores golpistas clave eran exalumnos de la “tristemente célebre Escuela de las Américas”, conocida desde 2001 como Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad.

Asimismo, pone de relieve que, dentro de la Policía de Bolivia, los principales comandantes que ayudaron a orquestar el golpe han pasado por el programa de intercambio Policía de América Latina acreditados en Estados Unidos (APALA, por sus siglas en inglés).

Los comandantes del Ejército y la Policía de Bolivia ayudaron a planear el golpe y garantizaron su éxito (…) Ellos fueron educados por EE.UU. para la insurrección a través de programas de entrenamiento de la Escuela de las Américas y el Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI, por sus siglas en inglés)”, indica un artículo publicado en el portal The Grayzone.

Al respecto explica que, “desde Washington, APALA funciona para construir relaciones entre las autoridades estadounidenses y los oficiales de policía de los estados latinoamericanos”, aunque este programa de gran influencia mantiene poca presencia pública, agrega.

El texto recalca que el papel de los oficiales militares y policiales entrenados por Washington fue fundamental para precipitar el denominado cambio de régimen en el país, asegurando que el complot golpista no podría haber tenido éxito sin la aprobación de esos comandantes militares y policiales.

“Una serie de 16 audios filtrados reportado en el sitio web de noticias boliviano La Época revela que se llevó a cabo una coordinación encubierta entre los actuales y antiguos líderes de la policía, el ejército y la oposición para provocar el golpe”, reseña la publicación, para luego apuntar que uno de ellos fue el exgobernador de la ciudad central de Cochabamba Manfred Reyes Villa quien resulta ser un exalumno de la Escuela de las Américas y que actualmente reside en EE.UU.

Otro protagonista clave, menciona Sprague, es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman, quien pese a que, en diferentes momentos parece haber sido leal o haber fingido lealtad al Gobierno constitucional de Morales, había considerado necesaria la dimisión del presidente, como la solución para poner fin a las confrontaciones que dividen a la nación.

“Kaliman también fue un alumno de la Escuela de las Américas en 2003. Apenas 72 horas después del golpe de Estado cobró su recompensa, un millón de dólares y se fue a residir a Washington”, enfatiza.

Anteriormente, el politólogo estadounidense Noam Chomsky declaró que el golpe de Estado contra Morales fue promovido por EE.UU., cuyas autoridades desde hace mucho tiempo estaban ansiosas por expulsar al presidente boliviano y a su movimiento.

https://www.hispantv.com/noticias/bolivia/442800/eeuu-morales-golpe-estado

martes, 14 de agosto de 2018

Este es el caza que pronto podría conquistar toda América Latina y África



Entrenar a futuros pilotos de combate para manejar las máquinas de combate más sofisticadas es una tarea muy cara y complicada. Por esto existen cazas de entrenamiento capaces de simular las características de los aviones militares más modernos.

Estas pequeñas aeronaves, también conocidas como cazas de entrenamiento avanzado (LIFT, por sus siglas en inglés), ofrecen la oportunidad de preparar a los futuros pilotos de combate a una fracción del costo.

Además, debido al hecho de que estos aviones tienen la capacidad de portar y operar distintos tipos de armamentos, su uso no se limita a la formación de pilotos.

Según explica el columnista del medio The National Interest Sebastien Roblin, este tipo de cazas tienen capacidades para llevar a cabo tareas de combate básicas por la mitad o incluso un tercio de lo que cuesta un caza de combate convencional.

El autor precisa que los LIFT FA-50 fueron empleados por las fuerzas gubernamentales contra grupos insurgentes en Filipinas en 2017. Además, recuerda que el mismo año las Fuerzas Aéreas de Nigeria emplearon con éxito sus Alpha Jet en combates contra la guerilla yihadista Boko Haram.

Uno de los aviones de entrenamiento más recientes es el chino L-15 Falcon, fabricado por la empresa Hongdu en la ciudad de Nanchang. Este biplaza cuenta con sistemas de control modernos, alta maniobrabilidad y buenas aptitudes aerodinámicas.

Así, de acuerdo con el columnista, los rasgos de este LIFT chino permiten entrenar a los pilotos del país asiático a manejar los cazas de la familia del Su-27, famosos por su supermaniobrabilidad y en servicio del Ejército Popular de Liberación china.

La versión más reciente del caza-entrenador designada por las siglas L-15B es capaz de realizar vuelos supersónicos, tiene un radar y sistemas para detectar ataques enemigos.

En cuanto al armamento, tiene nueve puntos de anclaje en los cuales también se puede colocar un sistema de lucha radioelectrónica. El autor destaca que, a pesar de tener buenas características, el LIFT chino no es comparable a cazas como los F-16 estadounidenses o los Su-35 rusos.

Pero el L-15 tiene un as bajo la manga frente a estos cazas de cuarta generación y otros LIFT: un bajo costo de fabricación. A modo de comparación, el columnista señala que el posible homólogo de EEUU, el T-X, tendrá un costo de entre 30 y 40 millones de dólares por unidad.

Mientras tanto, el L-15 cuesta entre 10 y 15 millones de dólares por unidad. Además, el costo de operación y mantenimiento es también más bajo en comparación con sus competidores y cazas de clase más alta, cuenta Roblin.

Es por esto que el avión ha llamado la atención de naciones de África y América Latina para llevar a cabo misiones básicas de defensa aérea y ataques terrestres. Al fin y al cabo, los países que no prevén enfrentamientos contra grandes fuerzas militares no tienen la necesidad de operar cazas de combate más sofisticados.
Hasta el momento, las Fuerzas Aéreas de Zambia adquirieron seis L-15, mientras que las FFAA de Venezuela y Uruguay manifestaron su interés por la compra de un par de docenas y ocho unidades respectivamente. Al mismo tiempo, China ya está operando entre 130 y 150 unidades repartidas por nueve escuadras.

De acuerdo con el columnista, el mercado de aviones de entrenamiento está relativamente saturado en la actualidad con alternativas provenientes de una variedad de fabricantes. Así que es difícil decir si la exportación de estos cazas de entrenamiento y combate supersónicos y asequibles será un éxito.

Pero los aviones L-15 podrían llegar a ser "significante" a la hora de expandir la influencia china en África, Asia y América Latina, concluye Roblin.