sábado, 15 de diciembre de 2012

Apocalipsis Capítulo 18

Apocalipsis Capítulo 18


  1 Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. 2 Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. 3 Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. 4 Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; 5 porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades. 6 Dadle a ella como ella os ha dado, y pagadle doble según sus obras; en el cáliz en que ella preparó bebida, preparadle a ella el doble. 7 Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto; 8 por lo cual en un solo día vendrán sus plagas; muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga. 


Nuevamente nos habla  de la destrucción del sistema Católico Romano, mas específicamente de la ciudad del Vaticano.  Todas las naciones de la tierra han sido participes de sus maldades y fechorias, como el trafico de drogas, lavado de dinero del narcotrafico, asesinato de millones de personas, por medio de gobiernos autoritarios financiados y apoyados por la Jerarquía Católica (régimen Nazi, gobierno de Augusto Pinochet, la santa inquisición, dictadura de Francisco Franco, etc.).   También los comerciantes han hecho fortunas con la venta de toda clase de artículos religiosos, como por ejemplo: Relicarios, rosarios, imagenes, crucifijos, velas, misas, etc. 


Exhorta a la gente a salir de ella, para que no sean participes de sus pecados, ni reciban parte de sus plagas.   En un solo día vendrán sus plagas: Muerte, llanto y fuego.   Es decir, sera aniquilada por medio de armas modernas,  donde no se descarta el uso de bombas atómicas.


9 Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, 10 parándose lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio!
11 Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías; 12 mercadería de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda, de escarlata, de toda madera olorosa, de todo objeto de marfil, de todo objeto de madera preciosa, de cobre, de hierro y de mármol; 13 y canela, especias aromáticas, incienso, mirra, olíbano, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas, caballos y carros, y esclavos, almas de hombres. 14 Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado, y nunca más las hallarás. 


Los reyes de la tierra y los comerciantes, se lamentan de la destrucción del Vaticano, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio!.  Nadie mas comprara las mercancías que vendía el sistema Católico Romano; ningún objeto de oro, plata, bronce, hierro, o cobre.   Ni ninguna piedra preciosa mas sera vendida por ellos.    Y lo que es aun mas grave; no venderá mas hombres, ni almas de hombres al mejor postor. 


 15 Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pararán lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando, 16 y diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas! 17 Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas. Y todo piloto, y todos los que viajan en naves, y marineros, y todos los que trabajan en el mar, se pararon lejos; 18 y viendo el humo de su incendio, dieron voces, diciendo: ¿Qué ciudad era semejante a esta gran ciudad? 19 Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay de la gran ciudad, en la cual todos los que tenían naves en el mar se habían enriquecido de sus riquezas; pues en una hora ha sido desolada! 20 Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella. 




Nuevamente nos da una visión de los comerciantes de la tierra lamentandose por la destrucción del Vaticano diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas! 17 Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas.   Aquí nos vuelve a reiterar que esta vestida de lino, de purpura y escarlata, con piedras preciosas y adornos de oro, solo hay que observar las catedrales del Vaticano para confirmar esto, y ver las  vestimentas del papa, y cardenales y obispos para confirmarlo.   Se le hace justicia a todos los Cristianos, y Profetas y Apóstoles, y Santos, que fueron muertos en las hogueras y coliseo Romano, y en las salas de tortura de la Santa Inquisición , durante toda la historia del  sistema Católico Romano.



21 Y un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó en el mar, diciendo: Con el mismo ímpetu será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca más será hallada. 22 Y voz de arpistas, de músicos, de flautistas y de trompeteros no se oirá más en ti; y ningún artífice de oficio alguno se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti. 23 Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones. 24 Y en ella se halló la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra. 


Un ángel anuncia que nunca mas habrá gente habitando la gran ciudad, ni obreros, ni artesanos, ni gente común.   No habrá mas una lampara que alumbre su suelo,  por que sus mercaderes eran los que hicieron grandes fortunas esparciendo el engaño de su doctrina y de sus mercaderías.   En ella fue hallada la sangre de los Santos muertos, y la de los Apóstoles y de los Profetas, por eso nunca mas sera reconstruida.    Nadie mas la podrá  habitar, por que su suelo y sus fuentes de agua, quedaran contaminadas por radiactividad, generada por las armas nucleares que se usaran para su destrucción.   También las armas químicas y biológicas contaminaran el lugar.




Para tener una mejor comprension de esto, por favor bajen y lean, o mejor, compren el siguiente libro:


bajar el libro en el sig. enlace:


http://rapidshare.com/files/38559826/BNAV.rar

No hay comentarios:

Publicar un comentario